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50 consejos para ser un mejor guitarrista
12 oct
En la página de guitarristas.info encontre este excelente articulos con 50 consejos para ser un mejor guitarrista. Están divididos en categoría y sería muy bueno siempre tenerlos a mano para leerlos, dado que la mayoría de ellos son producto de la experiencia y pueden ser muy útiles para cualquier aficionado.
APRENDE
Tocar con otros
La música es sobre todo comunicación y avanzarás con una rapidez sorprendente si tocas con otros: proporcionando el ritmo para el solo de alguien, tocando preguntas y respuestas, cada uno con las frases del otro e incluso aprendiendo simplemente cuando paras de tocar.
Gary Moore: Mucha gente puede tocar en su habitación, pero avanzarás más tocando con otros ya que mejorará tu sentido del ritmo.
Aprende canciones nota a nota
Con todo lo laborioso que es, aprenderte una canción nota a nota desde el principio hasta el final no sólo ampliará tu repertorio -también mejorará tu sentido del tiempo y tu apreciación general de lo que un guitarrista debe hacer cuando no es el foco de atención.
Escuela de Rock
Pocos músicos pueden permitirse el lujo de estudiar a tiempo completo durante años para conseguir un título o un diploma. Así que junto a sus programas de graduación, las instituciones
académicas han desarrollado toda una variedad de cursos intensivos y clases magistrales que pueden durar dos días o una semana, o también pueden seguirse otros más largos a tiempo parcial.
Tomar algunas lecciones
No son sólo para principiantes. Incluso si eres un intérprete con talento natural, un buen profesor siempre puede indicarte en qué puedes mejorar o ayudarte a asegurar un estilo que nunca creíste poder dominar.
Jornadas guitarreras
Si quieres combinar el encuentro con almas de inclinaciones similares y un tiempo de instrucción profesional, ¿por qué no invertir en un curso de fin de semana? Seguro que tienes donde elegir.
Comprar un buen libro
¿Eres un excelente guitarra solista al que nunca le ha seducido tocar con los dedos? ¿O llevas años machacándote solo en tu cuarto, frenando tu propio crecimiento musical? Te recomiendo que vuelvas a lo esencial, un libro de Autoaprendizaje de la Guitarra hará desaparecer todos tus malos hábitos y reconstruirá tus fundamentos para convertirlos en algo mucho más sólido. Una vez que lo hayas acabado será un excelente regalo para un amigo.
Pensar más allá de la posición
Toca frases con las que ya te sientas cómodo en una posición diferente del diapasón: ampliarás tu vocabulario solista y mejorarás tu capacidad de visualizar el diapasón.
Sácale partido a tu ordenador
Mientras Intel y Fender investigan las posibilidades de guitarras computerizadas futuristas, tu humilde PC todavía puede ser el mejor amigo del guitarrista. Echa un vistazo a la variedad de software educatvo que hay por ahí, desde diccionarios de acordes hasta herramientas de instrucción interactiva sobre las escalas. En la mayoría de los casos puedes descargarte una demo para poder probar antes de comprar.
Estudiar sin la guitarra
Hay mucho que aprender sin una guitarra en las manos. Encuentra los momentos de tu rutina diaria en los que puedas dedicar media hora a leer un libro de teoría musical, ver un DVD educativo, memorizar nuevas formas de acordes o volver a escuchar grabaciones en las que tocas tú mismo en el autobús, en el tren……etc.
Abordar la teoría paso a paso
Si las escalas te suenan a chino y no sabes muy bien por donde empezar, no desesperes y lo más importante ¡No tires la toalla!
Paul Gilbert: El punto de partida es la armonía diatónica – los acordes de la escala mayor – y poco a poco te darás cuenta de que hay otras cosas. El conocimiento es bueno, pero puedes fastidarlo si no eres consciente de que no lo sabes todo.
Tocar con los mejores músicos que puedas encontrar
Buddy Guy: Hay ocasiones en las que cuando alguien como B.B. King o Clapton están tocando, me miran y dicen ¡Vamos toca! Y yo respondo ¡Toca tú y yo intentaré aprender algo!
Bajar la velocidad
La claridad prácticamente siempre vence el desaliño. Coge algún tema que ya conozcas y esté al limite de tu capacidad técnica, tócalo lentamente -como alternativa, puedes grabarlo y bajar la velocidad con un repetidor de frases (phrase trainer) si lo tienes ¿Sabes realmente si lo haces tan bien cómo crees?
Ed Gerhard: Me encanta una buena nota. Cada vez más, mi abordaje de la música consiste en frenar un poco y sacar lo máximo que pueda de cada nota.
EQUIPO
Comprar un nuevo pedal de efecto
Los FX son un modo estupendo de renovar tu estilo y tu timbre. Y hay marcas muy económicas para invertir en ello sin excusas.
Jimmy Page: A veces puedes conectar un efecto y que surja toda una canción. El riff de The World Was Young (Page y Plant), surgió simplemente porque yo tenía un efecto de trémolo en mi AC30
Ordenar tu cuarto de estudio
Cuanto más agradable sea el entorno en el que estudias, más tiempo pasarás en él. Planteate equipar tu cuarto con un equipo stereo y un reproductor de DVD aceptables; asegurate de tener un asiento cómodo y mantén el desorden al mínimo. Además, compra un atril para usar las partituras.
Cuidar tu guitarra
Mantén tu guitarra adecuadamente ajustada y reencordada con regularidad, independientemente de lo que cueste. Una guitarra mal octavada y con cuerdas oxidadas hace daño a la vista.
Compar un slide y una cejilla metalica
Hay pocas maneras rápidas, baratas o directas de rejuvenecer tu interpretación y experimentar con tu sonido. Si no tienes ninguno de los dos no dudes en regalártelos hoy mismo.
Johnny Marr: Empecé a usar una cejilla mecánica en el segundo traste debido a la voz de Morrisey y, de repente, mi Gresth sonaba bastante mejor, y las canciones tenían más pegada.
Comprar un metrónomo
Si quieres mejorar la precisión de tu tempo en la guitarra solista o rítmica, un metrónomo es sencillamente un elemento obligado de equipamiento.
Zakk Wilde: Todavía practico mis pentatónicas todos los días usando un metrónomo. La buena interpretación en la guitarra es ante todo fraseo y es muy importante perseverar.
Comprar un repetidor de frases
La capacidad de un repetidor de frases para ralentizar las cabriolas de tus héroes mientras mantienen su afinación original (y para usar la EQ de modo que aíslan las partes de guitarra en una mezcla) es una bendición para los aspirantes a guitarristas. Y no tiene porque costar un ojo de la cara.
INTERPRETACIÓN
Aprender a construir un solo
Tocar escalas arriba y abajo no bastan para construir un solo realmente memorable. Experimenta con el tiempo, permitiendo que unas notas resuenen más tiempo que otras repite una secuencia de notas para construir una frase memorable dejando espacios en tu solo para que el resto de la música pueda seguir respirando. Y piensa en las partes de un relato, los mejores solos a menudo
tienen un planteamiento, un nudo y un desenlace definidos.
Identificar los problemas
¿Tu vibrato es débil? ¿Tus bendings alcanzan las notas adecuadas? Haz que un amigo te escuche, después ten en cuenta sus críticas.
Fraseo
Los guitarristas acostumbrados a tocar en soledad a menudo prestan escasa atención al fraseo y tienden a tocar casi continuamente. No obstante, un fraseo sofisticado a menudo es el sello de un interprete consumado. Para desarrollar el tuyo, prueba a tocar fuera de pulso, emplea la repeticion rítmica y lo mejor de todo, tocar con otros.
John Etheridge: En muchos aspectos debes intentar frasear como hablas Imaginate a alguien hablandote durante 20 minutos sin espacios ni pausas, suena realmente agotador.
Tocar un instrumento diferente
Si estás en una banda, cambiaros los instrumentos al final de un ensayo. Será divertido y adquirirás una refrescante perspectiva de tu instrumento. Muchos guitarristas famosos son multiinstrumentistas. Si eres compositor, intenta intercambiar instrumentos para ayudar a tu creatividad.
Pat Metheny: Cuando empecé a componer en el piano descubrí que cuando llevaba las compsiciones de vuelta a la guitarra eran mejores. A veces todavia agarro la guitarra para buscar ideas, pero me encuentro con que acabo terminándolas en el piano.
Lista de técnicas
Echa un vistazo a la lista y pregúntate cuales dominas, o al menos lo intentas.
- Lectura a primera vista
- Púa alternada
- Saltos de cuerda
- Muteado
- Slap percusivoo
- Pulsación con el pulgar
- Pulsación con los dedos
- Octavas
- Arpegios
- Relaciones de acordes y escalas
- Behind detrás de la cejuela
- Inversiones de acordes
Tocar fuera de la zona que te resulte cómoda
Nunca toques con el piloto automático; prestarás un mal servicio tanto a tí como a tu público.
Robert Fripp: Fuí a ver a un estudiante actuar en un ruidoso bar en West Virginia. Era un abogado de Los Angeles y estaba tocando tan bajo que le tiré mis zapatos.
Sacar el máximo partido a tu tiempo de ensayo
No prolongues innecesariamente el tiempo de ensayo de tu banda. Estableced una cantidad de tiempo óptima (digamos dos horas) y haced un pacto para permanecer centrados todo el tiempo.
Fijar una fecha para una actuación
Si estás en una banda, llama a varias salas y fija fecha para alguna actuación. Si tocas en solitario, da el paso decisivo y preséntate en una noche de micros abiertos. No hay nada como esa fecha que se dibuja cada vez más cercana para centrar tu mente en tu música.
Usar diferentes pastillas en directo
Parece muy obvio, pero cuando ves bandas tocando en directo, innumerables guitarristas dejan su selector de pastillas fijo en una misma posición toda la noche. En tu guitarra, probablemente hay más de una pastilla por una buena razón, así que bien merece la pena experimentar con deferentes posiciones y combinaciones.
Diviértete
Pregúntate porque agarraste una guitarra por primera vez e intenta tocar con la misma libertad y entusiasmo
Steve Lukather: Prepárate para cometer errores, así es como encuentras tus riffs. Improvisa, arrásalo todo. Es un trabajo pero también es una diversión.
INSPIRACIÓN
Ver una banda en directo
No requiere pensar mucho, pero con regularidad ver bandas e interpretes en vivo inspirará tu propia interpretación. Además, ayudarás a potenciar tu música en directo.
¡Tira la pua!
Piensa en interpretes de Rock clásico con grandes timbres – Brian May, Jeff Beck, Billy Gibbons, Mark Knopfler – y a menudo descubrirás que nunca se ha visto involucrada una púa normal de
plástico. Una moneda o el peso usados por May y Gibbons no son para todo el mundo.
Gary Moore: Jeff Beck no usa púa y suena estupendamente y Steve Ray Vaughan sólo se la llevaba por si la necesitaba.
Respetar la guitarra
Tocar la guitarra no es una competición o una carrera, ten en cuenta esto y no olvides porque decidiste tocar este instrumento. Siempre tienes que buscar la sinceridad en tu interpretación.
Buscar nuestras influencias
Busca entrevistas de tus intérpretes favoritos y descubre no sólo qué equipo usan sino quienes les han influído
Eric Clapton: Escucha el pasado…. La belleza de esto es que puedes tomar una de esas cosas y hacerla tuya. Aprendiendo demasiado de los intérpretes más recientes no tendrás muchas
oportunidades de hacer algo original.
Cinco afinaciones
No necesitas ser un intérprete de folk o slide para experimentar con una afinación diferente. La DADGAD, las afinaciones abiertas mayores y menores e incluso la Drop-D pueden ser el eslabón perdido para abrir tu creatividad
Pierre Bensusani: Para mi el truco fue hacer de la DADGAD mi afinación habitual. Sentía que necesitaba un planteamiento muy diferente, estaba más conectado con lo que me decía y me
consideraba bueno en ella. El día que decidí usar la DADGAD me sentí completamente liberado.
Usar ¨Oblique strategies
Diseñadas pro el productor Brian Eno y Peter Schmidt, estas cartas con sugerencias ayudan a inspirar nuevos modos de abordar la composición y la grabación – de ahí sugerencias/interpretaciones como: Usa gente ¨no cualificada¨; escucha la voz tenue, no hagas nada durante tanto tiempo como sea posible. Eno llevó ocasionalmente sus öblique strategies¨a las
sesiones de grabación de U2 y no les hicieron ningún daño ¿No es cierto?
Mantenerse en forma saludable
Tocarás la guitarra más tiempo
PRÁCTICA
Pensar antes de tocar
Si tu idea de una típica sesión de practicas es agarrar tu hacha y enredar, toma la decisión consciente de parar. Estructura tu aprendizaje y tus prácticas. Verás las mejoras de inmediato.
Haz ejercicios
Los atletas no mejoran sin programas de entrenamiento, así que ¿porqué deberían hacerlo los guitarristas? Si lo primero que haces cuando agarras la guitarra es más o menos lo mismo, simplemente repetirás algo que ya conoces.
Dan Hawkins: Cuando haces montones de actuaciones es un error pensar que estás mejorando. Cuando mejoras realmente es cuando paras y haces algo nuevo.
Aprender una nueva forma de acorde cada día
Consigue un nuevo libro de acordes y aprende una nueva forma de acorde cada vez. Intentar usar los nuevos, incluso si sólo suponen embellecer un acorde con una nota.
John Frusciante: Los libros son los mejores sitios, donde aprender acordes. Si tu oído no está acostumbrado a reconocer que ahí hay un acorde de 6ª o de 9ª, no lo vas a escuchar solo porque lo oigas.
Calibrar la situación
Elegir el calibre de cuerdas adecuado para tí es vital. Un juego más fino (.8-.38) añadirá brillo a tu sonido, mientras que un juego más grueso puede añadir cuerpo a tu timbre. Experimenta y considera lo que usan tus intérpretes favoritos. Por ejemplo, SRV tocaba con un juego .13-.58 mientras que Brian May prefiere los de .8.
Empezar con una nota al azar
La próxima vez que toques con una pista de acompañamiento, empieza un solo con una nota al azar,e intenta descubrir maneras de incorporarla y hacer que suene intencionada.
Simplifica tu solo
Si tienes tendencia a la interpretación solista llamativa, entonces imponte ciertas limitaciones. Intenta solear usando solo una posición, o usando sólo tres notas, piensa sobre la repetición y el ritmo en tus frases.
Eddie Van Halen: Uno de mis solos favoritos es el de Cinnamon Girl de Neil Young. Es un solo de una sola nota y simplemente llena la canción. Tienes que decidir ¿Haces música para la gente o la haces para tí mismo?
Cierra los ojos
Para desarrollar un conocimiento inconsciente y un ´mapa mental´del diapasón, practica algunas progresiones de acordes e improvisa algunos solos con los ojos cerrados. Es más dificil de lo que puedes suponer, pero a la larga dará sus frutos.
Vocalizar según tocas un solo
Puedes pensar que es embarazoso, pero cantar las notas que estás tocando ayuda al fraseo y la improvisación, mejora tu apreciación de los intervalos y el ritmo y te hace sonar más como Jimmy Hendrix
John Mayer: No me gusta tocar solos en las grabaciones a menos que puedan cantarse. Si tienes un solo metido en la cabeza, entonces es el solo adecuado.
Usa efectos de slide
Enreda con tu slide preferido para crear algunos efectos especiales únicos. En una afinación abierta pisa más allá del slide para dar voz a los acordes menores; sujeta el slide con precisión
sobre el traste 12º, 7º ó 5º, después pulsa las cuerdas por detrás del slide para lograr un misterioso trémolo de armónicos. Asegurate de agitar desde el hombro para obtener un vibrato más
suelto.
BUENA SUERTE
Como vencer el miedo escénico
1 jul
Recienteme publique un artículo con consejos para tocar en vivo. Dicho articulo esta relacionado con aspectos técnicos para un músico que estaba por tocar en directo, pero ¿Que sucede cuando uno tiene miedo de subirse a un escenario?. Esto es algo muy común que le pasa y ha pasado a miles de artistas. El siguiente artículo es un poco largo y denso, pero la información que proporciona es muy útil y podría servirte mucho. Merece al menos una oportunidad.
Cualquier situación en la que se toque y se esté nervioso es una actuación y debe tratarse como tal. Se esté tocando para una multitud de trescientos o de tres, para el profesor o para tu esposa, o incluso para una grabadora o audiencia imaginaria, en el momento que eres consciente de que estás siendo escuchado, estás actuando y tienes la oportunidad de practicar las habilidades de actuación. Actuar es una habilidad como cualquier otra, y hay que aprenderla. Negar esto nos convierte en músicos incompletos.
Una cosa es la capacidad que se tiene de actuación y otra es la capacidad de tocar el instrumento; una siempre va a la zaga de la otra. La parte mala es que casi nunca se toca tan bien en el escenario como en la habitación de estudio. La parte buena es que conforme se aumenta la capacidad de tocar en la habitación de estudio, la capacidad de actuación sobre el escenario también se incrementa proporcionalmente. No esperes que toda actuación sea la mejor, es cierto que en cada ocasión hay que esforzarse, aunque no tanto para alcanzar la perfección sino para conseguir consistencia. Hay que procurar conseguir un buen nivel constante, llegando ocasionalmente a niveles de grandeza. Esfuérzate por mantener y mejorar tu nivel medio de actuación. Recuerda: sobre el escenario no hay ninguna pieza fácil. Si siempre intentas tocar por encima de tu capacidad de actuación (aunque estés dentro de tus límites de dominio del instrumento) nunca progresarás como intérprete sobre el escenario. Ninguna pieza es demasiado fácil. Se puede aprender a tocar en el escenario haciendo una escala.
Cuando tocas, la audiencia no sabe (a menos que proyectes tu descontento) si estás en una parte fácil o difícil, algo que además no les preocupa. El público está ahí para disfrutar de la música, de modo que déjales disfrutar. No proyectes tus inseguridades en el público que te escucha; ellos no las quieren. Dedícate a disfrutar tú mismo y céntrate en la música. Mantén la concentración en las cuestiones técnicas a vencer en cada pieza, pero sobre todo céntrate en el resultado musical que quieres transmitir. Sé un artista, no un atleta. Una técnica impresionante sólo debe ser un medio para conseguir un fin musical. No trates de competir con otros o compararte con ellos excepto si es para estimular tu propio deseo de mejorar. La verdadera competición es con uno mismo. Trabaja para mejorar tu capacidad técnica sólo como medio de lograr una mayor expresividad. Intentamos crear algo, no impresionar a alguien. Enorgullécete por lo que haces.
Ten en cuenta las críticas constructivas que los amigos y profesores te dan, pero ignora las críticas destructivas procedentes de gente insegura de sí misma o que simplemente no les gustas y quieren hacerte daño. Si puedes, libérate de la preocupación por las expectativas poco realistas de los demás. Puedes disfrutar en el nivel en el que estés ahora mismo mientras sigues avanzando. A veces hay gente esperando el momento para perjudicarte. Ignóralos. Los problemas de actuación son completamente internos. No hay estrés fuera de ti. Hay que confrontar la ansiedad de actuación y tratarla en tu mente, en tu interior.
Recuerda lo que de verdad estás haciendo. La actuación no tiene nada que ver contigo. No se trata de un juicio de valor de ti mismo. No es una oportunidad para hacer alarde de tu ego o para aplastarlo. Se trata de una oportunidad para compartir el placer de la música con otros. Recuerda que en muchas culturas se consideran las actuaciones y el escuchar música como una experiencia religiosa. Esto puede mantenerte en el camino correcto. Cualquiera que venga a tu actuación a escuchar tus errores en vez de a disfrutar de la experiencia musical es más digno de pena que de temor. Usa la actuación como una oportunidad para el desarrollo, para dar. No practiques para aprender solo cómo tocar una pieza, aprende cómo actuarla; cómo interpretarla. Después de que la domines técnicamente lo suficiente, tócala aplicando estas reglas:
- -Una vez que comiences, toca la pieza hasta el final sin parar. No hagas falsos comienzos. No te detengas a mitad y comiences de nuevo.
- -Cuando cometas un error, ¡sigue! Si te paras y corriges el error, entonces has cometido dos errores. Mira siempre hacia delante. Lo que ha pasado, pasó.
- -Incluso aunque hayas realizado un pequeño desastre, termina de forma sólida y dale a la última nota todo su valor. Nada resulta más desagradable para una audiencia que alguien que al final de la pieza, frunce el seño, se queja y se lamenta de su destino.
Hay problemas que no se ven a priori que pueden aparecer cuando se toca la pieza completa. Realiza una evaluación honesta y vuelve sobre las áreas problemáticas, especialmente sobre las conexiones de las áreas que has trabajado individualmente.
Visualización
Si no puedes visualizar con confianza las piezas que tocas, te estás abriendo a la inseguridad en la actuación. Asegúrate de que no haya dudas en tu memoria de la pieza antes de salir al escenario. Has de asegurarte que puedes visualizar/solfear sin sombra de duda:
- -El nombre de las notas.
- -La digitación de mano izquierda.
- -La digitación de mano derecha.
- -La melodía en obras homofónicas, cada voz individualmente en las contrapuntísticas.
- -Las progresiones armónicas.
- -La estructura general de la pieza.
Y finalmente, ser capaz de visualizar la obra a tempo con un metrónomo sin dudas ni errores. Otro método de usar la visualización eficazmente es visualizar las actuaciones mismas. Como la ansiedad de actuación es un fenómeno puramente mental, aprende a recrear vívidamente en tu pantalla mental la experiencia de tocar frente a otros, y tratar con tus miedos donde realmente están, en tu propia mente. Cuanta mayor precisión y de forma más vívida puedas captar la expieriencia de actuación, menos tendrás que usar las actuaciones mismas como medio de trabajar las habilidades de actuación.
Relajación
Ponerse nervioso es la reacción natural al ser el centro de atención. Es lo que haces con ese nerviosismo lo que determina si serás capaz o no de actuar. Intentar ignorar el nerviosismo es engañarse a sí mismo y con esto se empeoran las cosas. Tomarlo de una forma agresiva y decirte, “no me pondré nervioso, no puedo estar nervioso” es igualmente malo. Tienes que aceptar tu nerviosismo y trabajar con él. Tienes que canalizar tu energía nerviosa hacia una energía constructiva, y aprender a relajarte. La relajación es una técnica, y es tan importante cultivar esta técnica como cualquier otra que aprendas sobre el instrumento. Si no puedes relajar tus músculos conscientemente durante el estudio, tampoco podrás hacerlo en el escenario.
Los ejercicios de relajación progresiva pueden darte un control consciente sobre tu cuerpo. Para realizarlos ponte un reloj de alarma para que suene en 30 minutos. Échate en el suelo o en una cama (no demasiado cómodo, o te quedarás dormido). Comienza con un extremo del cuerpo, los dedos de los pies o la cabeza y relaja conscientemente pequeñas partes de tu cuerpo cada vez (cada dedo del pie, el talón, el empeine, la planta, etc.). Pasarás por tres estados de relajación: primero, llegarás al estado en que normalmente se considera estar “relajado”. Después la parte que estás relajando se sentirá pesada, como si se hundiera en el suelo. Finalmente sentirás como si desapareciera totalmente, y ya no serás capaz de sentirla. Lentamente ve pasando hasta el otro extremo de tu cuerpo, hasta que todo tu cuerpo se sienta como si hubiera desaparecido. Practicar esto una media hora cada día y especialmente antes de las actuaciones, incrementará tu sensibilidad a la tensión y te hará capaz de liberarla inmediatamente cuando ocurra.
Otro modo de relajación se lleva a cabo centrándose en la respiración. Aprende a respirar desde el diafragma más que desde el pecho (haciendo que tu vientre se contraiga y se expanda) hazlo despacio y en respiraciones profundas. Es de vital importancia que ralentices conscientemente tu respiración cuando sientas que empieza a acelerarse. Porque una vez pasado cierto nivel ya no es posible el control y comienza la hiperventilación. Haz como parte de tu práctica diaria la regulación de la respiración y la relajación de tu cuerpo antes de empezar el estudio. Un intérprete relajado parece hacerse uno con su instrumento. Encuentra un nuevo músculo para relajar en cada sesión.
Toca la pieza muchas veces. A la séptima vez deberías empezar a disfrutarla. Antes de la actuación verdadera, practica varias actuaciones para ti mismo. En estas actuaciones de práctica lo importante no es tanto hacer música como mejorar las habilidades de actuación. Ponte un objetivo para cada práctica de actuación. Si tienes problemas en la respiración mientras actúas, póntelo como objetivo. Aunque falles notas, si respiras en calma, de forma relajada puedes considerar un éxito en la práctica. Practica por niveles. Primero actúa en tu habitación de estudio para una audiencia imaginaria (pero vivamente imaginada). Después actúa para una grabadora (esta es una práctica excelente, ya que la grabadora te da un punto de vista completamente objetivo de cómo suenas). Toca para uno o más amigos íntimos, y después para extraños. Busca y descubre qué situación te pone más nervioso, de manera que puedas aprender a manejarla.
Acude a actuaciones en vivo de otros tanto como te sea posible para acostumbrarte al ambiente del concierto. Imagina que te acercas por el pasillo al escenario y te sientas enfrente de toda esta gente, y comienzas a tocar una de tus piezas. Maneja cualquier sentimiento de nerviosismo que tengas como lo harías si estuvieras realmente en el escenario. Hazlo en tu visualización lo más vívidamente posible. Usa las actuaciones en vivo como una oportunidad para darte cuenta de que incluso los mejores intérpretes se ponen nerviosos y cometen errores. Las grabaciones están editadas y manipuladas, y por tanto representan un ideal de interpretación. Nos dan una expectativa poco realista de lo que debería ser cuando uno toca. Escuchar los conciertos con todas sus imperfecciones debería librarte de tales preocupaciones erróneas.
El día de la actuación
Haz todo con calma y lentamente. Prepara la ropa, las partituras, el banquito y todo lo que necesites para que no tengas que correr cuando llegue el momento de salir al escenario. Evita practicar excesivamente. Empollar a última hora, al igual que ocurre con los exámenes en la escuela sólo hace que fatigues los músculos y te quede una sensación de inseguridad sobre si estás o no preparado. Acepta que te has preparado bien y todo irá bien. Visualiza las piezas, con calma y de forma efectiva trabaja sobre puntos determinados. Podrías tocar una o dos piezas completas. No se necesita más. Come ligero y suficiente. Evita los estimulantes. Llega temprano y familiarízate con la sala. Si es posible siéntate en la posición en la que tocarás y toca una pieza o dos. Permanece en calma mientras visualizas los asientos llenos de gente.
Durante la actuación
La concentración es la habilidad más importante en una actuación, y debe cultivarse mediante la práctica. Mientras estés tocando, concéntrate en los medios necesarios para conseguir el fin que te propones, y este fin llegará por sí mismo. En vez de preocuparte por sacar un buen sonido, mantén tu mente centrada en lo que tienen que hacer los dedos para producir un buen sonido. En vez de preocuparte por si tendrás un fallo de memoria, enfoca tu mente en recordar. Cultiva la habilidad de mantener tu mente centrada a pesar de las distracciones. Para esto puedes practicar tus piezas frente a una televisión con el volumen alto y con dos radios sonando al mismo tiempo en dos emisoras distintas. Si a pesar de todo puedes mantener tu mente centrada en tocar las piezas, no tendrás que preocuparte de mucho cuando estés en el escenario.
Cometer errores
Acepta que la perfección no es posible. No bajes tus expectativas, pero acepta que eres humano y que los errores llegarán; dada la cantidad de notas que se tocan en una actuación, es poco realista esperar que nunca fallarás ni una. Permítete un cierto número de errores por actuación. Si aceptas que pueden llegar, no te sorprenderás cuando lleguen ni te entrará miedo por ello. Hay dos clases de errores:
- -Deficiencias: Se trata de acciones que eres incapaz de realizar en el instrumento, y son signo de una preparación inadecuada. Estos errores son causa de preocupación y deben estar en primer lugar en la lista de cosas para trabajar después de la actuación. Mientras que ésta continúe, ignóralas no obstante, y sigue adelante. ¡No hay tiempo para practicar ahora!
- -Errores sencillos: Éstos ocurrirán al margen de lo bien que te hayas podido preparar. Déjalos pasar y continúa. Si tu perspectiva es suficientemente buena y estás centrado en la música, te reirás de ellos.
Evita el error común de ofrecer a la audiencia un comentario de los errores que vas cometiendo, ya sea con gestos o movimientos: “uup, lo siento… otra vez…” y comentarios semejantes no son ejemplos de buena comunicación con la audiencia. Cuando cometas un error, siléncialo. Casi siempre serás el único en notarlo.
Si tienes un bloqueo de memoria tan fuerte que no puedes continuar con la nota siguiente, salta a la siguiente frase o sección que recuerdes claramente. Si no puedes hacer eso, vuelve al principio de la sección en la que estés o al principio de la pieza. Cuando todo esto falle, pasa a la pieza siguiente. Si no queda ninguna más por tocar, sonríe entonces, saluda y sal.
Mira a la audiencia como amigos, no como enemigos. Lo único que quieren es escuchar tu música, y quieren que lo hagas bien. Consecuentemente, ellos apoyan tus esfuerzos, y no tratan de minarlos. La gente que venga a no escuchar otra cosa que tus errores, es digna de lástima, ya que se está perdiendo completamente la música.
Si vas a hablar con la audiencia, sé tú mismo. Tratar de parecer pomposo y formal, o siendo excesivamente próximo en plan “colega” lo único que conseguirás será alienar la audiencia. Prepárate bien lo que vayas a decir para que sepas de lo que estás hablando. Uno no inspiraría confianza en la audiencia si empieza a decir, “la siguiente pieza que voy a tocar, mmm, está compuesta por, mmm, Franco Marinaro Torroba. Se trata de su, mmm, sonatina, que es una especie de pieza grande, con movimientos y notas. La escribió me parece que en los años 20 o en los 70 para Segovia o algún otro guitarrista”.
Cuando actúes, permítete sentirte grande, deja que tus hombros se ensanchen. Deja que tus brazos y dedos se expandan. Esta relajación libera la circulación y permite a la sangre fluir por los dedos, permitiéndote tocar incluso, en un escenario frío.
La mayoría de la gente piensa que todo suena muy bien en la habitación de estudio, y después cuando suben al escenario, todo suena fatal. A esto hay que darle la vuelta por completo. En la habitación de estudio uno debe ser hipercrítico en todo lo que esté oyendo, porque entonces se tiene la oportunidad de cambiarlo. Una vez que estás en el escenario, no hay tiempo para nada de esto, de modo que hay que aceptarlo tal como es y enfocarse en lo positivo, en lo que suena bien. Los problemas podrán resolverse de vuelta a casa.
A veces puede parecer en el escenario que el tiempo se detiene. Todo se ralentiza y dura más. A muchos les atemoriza esto, y piensan entonces, “Dios mío, ¿va a terminar esto alguna vez?” Este fenómeno puede utilizarse como una ventaja si eres capaz de mantenerte concentrado en lo que tienes que hacer para realizar una buena interpretación. Recuerda tomarte tu tiempo. Nadie te mete prisa. Toma todo el tiempo que necesites para prepararte física, mental y emocionalmente y nunca comiences una pieza hasta que estés concentrado y preparado.
Es bueno tener un ritual y repetirlo siempre que se sube al escenario, y realizarlo siempre en todas las prácticas de actuación. Si consigues convertirlo en un hábito inconsciente puede ayudarte de forma muy efectiva para instaurar un estado inicial de concentración. Usa este ritual para detener cualquier problema predecible que pueda perturbar tu confianza mientras tocas. Una muestra podría ser la siguiente:
- -Comprueba tu asiento y asegúrate de que está equilibrado y no tienes la sensación de que tu instrumento pueda deslizarse.
- -Tómatelo con calma. Respira profundamente para calmarte.
- -Comprueba la afinación (con volumen mínimo).
- -Coloca ambas manos en la situación adecuada para comenzar la pieza (nada resulta más perturbador que comenzar la pieza y darse cuenta que sólo una de las manos está en la posición correcta).
- -Cierra los ojos y marca el tempo con el que vas a comenzar. Ten en cuenta que si estás nervioso tenderás a tocar más rápido o a acelerarte conforme vayas avanzando en la pieza, de modo que puede que tengas que comenzar a un tempo que te parezca en principio lento. Con frecuencia el nerviosismo distorsiona la percepción del tiempo haciéndote creer que la velocidad a la que tocas la pieza normalmente es demasiado lenta.
- -Solfea y visualiza la primera frase de la pieza.
- -Comienza la pieza con decisión coordinando el primer tiempo fuerte con una expiración de la respiración (¡y no olvides mantener la respiración lenta y profunda mientras tocas!).
Tras la actuación muestra tu agradecimiento a la audiencia por escucharte y nunca te disculpes por lo que has hecho. Si has hecho lo que has podido en el momento, no tienes por qué disculparte. Censurar tu propia interpretación ante alguien que te está aplaudiendo no sólo revela tu falta de autoestima, sino que también insulta al que escucha. Es como decirle que si ha disfrutado con tu interpretación es por su mal gusto.
Cuando estés solo, evalúa tu actuación honestamente y trabaja sobre los problemas que hayas descubierto bajo el estrés de la actuación. Sobre todo no te castigues por lo que hiciste. La verdadera perspectiva de tu actuación no está en lo que esperas hacer en el futuro, sino en cómo lo hiciste en el pasado. Céntrate en lo que has conseguido y en lo que puedes llegar en el futuro.
VIA | guitarra.artelinkado.com
Cualquier situación en la que se toque y se esté nervioso es una actuación y debe tratarse como tal. Se esté tocando para una multitud de trescientos o de tres, para el profesor o para tu esposa, o incluso para una grabadora o audiencia imaginaria, en el momento que eres consciente de que estás siendo escuchado, estás actuando y tienes la oportunidad de practicar las habilidades de actuación. Actuar es una habilidad como cualquier otra, y hay que aprenderla. Negar esto nos convierte en músicos incompletos.
Una cosa es la capacidad que se tiene de actuación y otra es la capacidad de tocar el instrumento; una siempre va a la zaga de la otra. La parte mala es que casi nunca se toca tan bien en el escenario como en la habitación de estudio. La parte buena es que conforme se aumenta la capacidad de tocar en la habitación de estudio, la capacidad de actuación sobre el escenario también se incrementa proporcionalmente. No esperes que toda actuación sea la mejor, es cierto que en cada ocasión hay que esforzarse, aunque no tanto para alcanzar la perfección sino para conseguir consistencia. Hay que procurar conseguir un buen nivel constante, llegando ocasionalmente a niveles de grandeza. Esfuérzate por mantener y mejorar tu nivel medio de actuación. Recuerda: sobre el escenario no hay ninguna pieza fácil. Si siempre intentas tocar por encima de tu capacidad de actuación (aunque estés dentro de tus límites de dominio del instrumento) nunca progresarás como intérprete sobre el escenario. Ninguna pieza es demasiado fácil. Se puede aprender a tocar en el escenario haciendo una escala.
Cuando tocas, la audiencia no sabe (a menos que proyectes tu descontento) si estás en una parte fácil o difícil, algo que además no les preocupa. El público está ahí para disfrutar de la música, de modo que déjales disfrutar. No proyectes tus inseguridades en el público que te escucha; ellos no las quieren. Dedícate a disfrutar tú mismo y céntrate en la música. Mantén la concentración en las cuestiones técnicas a vencer en cada pieza, pero sobre todo céntrate en el resultado musical que quieres transmitir. Sé un artista, no un atleta. Una técnica impresionante sólo debe ser un medio para conseguir un fin musical. No trates de competir con otros o compararte con ellos excepto si es para estimular tu propio deseo de mejorar. La verdadera competición es con uno mismo. Trabaja para mejorar tu capacidad técnica sólo como medio de lograr una mayor expresividad. Intentamos crear algo, no impresionar a alguien. Enorgullécete por lo que haces. Ten en cuenta las críticas constructivas que los amigos y profesores te dan, pero ignora las críticas destructivas procedentes de gente insegura de sí misma o que simplemente no les gustas y quieren hacerte daño. Si puedes, libérate de la preocupación por las expectativas poco realistas de los demás. Puedes disfrutar en el nivel en el que estés ahora mismo mientras sigues avanzando. A veces hay gente esperando el momento para perjudicarte. Ignóralos. Los problemas de actuación son completamente internos. No hay estrés fuera de ti. Hay que confrontar la ansiedad de actuación y tratarla en tu mente, en tu interior.
Recuerda lo que de verdad estás haciendo. La actuación no tiene nada que ver contigo. No se trata de un juicio de valor de ti mismo. No es una oportunidad para hacer alarde de tu ego o para aplastarlo. Se trata de una oportunidad para compartir el placer de la música con otros. Recuerda que en muchas culturas se consideran las actuaciones y el escuchar música como una experiencia religiosa. Esto puede mantenerte en el camino correcto. Cualquiera que venga a tu actuación a escuchar tus errores en vez de a disfrutar de la experiencia musical es más digno de pena que de temor. Usa la actuación como una oportunidad para el desarrollo, para dar. No practiques para aprender solo cómo tocar una pieza, aprende cómo actuarla; cómo interpretarla. Después de que la domines técnicamente lo suficiente, tócala aplicando estas reglas:
1. Una vez que comiences, toca la pieza hasta el final sin parar. No hagas falsos comienzos. No te detengas a mitad y comiences de nuevo.
2. Cuando cometas un error, ¡sigue! Si te paras y corriges el error, entonces has cometido dos errores. Mira siempre hacia delante. Lo que ha pasado, pasó.
3. Incluso aunque hayas realizado un pequeño desastre, termina de forma sólida y dale a la última nota todo su valor. Nada resulta más desagradable para una audiencia que alguien que al final de la pieza, frunce el seño, se queja y se lamenta de su destino.
Hay problemas que no se ven a priori que pueden aparecer cuando se toca la pieza completa. Realiza una evaluación honesta y vuelve sobre las áreas problemáticas, especialmente sobre las conexiones de las áreas que has trabajado individualmente.
Visualización
Si no puedes visualizar con confianza las piezas que tocas, te estás abriendo a la inseguridad en la actuación. Asegúrate de que no haya dudas en tu memoria de la pieza antes de salir al escenario. Has de asegurarte que puedes visualizar/solfear sin sombra de duda:
1. El nombre de las notas.
2. La digitación de mano izquierda.
3. La digitación de mano derecha.
4. La melodía en obras homofónicas, cada voz individualmente en las contrapuntísticas.
5. Las progresiones armónicas.
6. La estructura general de la pieza.
Y finalmente, ser capaz de visualizar la obra a tempo con un metrónomo sin dudas ni errores. Otro método de usar la visualización eficazmente es visualizar las actuaciones mismas. Como la ansiedad de actuación es un fenómeno puramente mental, aprende a recrear vívidamente en tu pantalla mental la experiencia de tocar frente a otros, y tratar con tus miedos donde realmente están, en tu propia mente. Cuanta mayor precisión y de forma más vívida puedas captar la expieriencia de actuación, menos tendrás que usar las actuaciones mismas como medio de trabajar las habilidades de actuación.
Relajación:
Ponerse nervioso es la reacción natural al ser el centro de atención. Es lo que haces con ese nerviosismo lo que determina si serás capaz o no de actuar. Intentar ignorar el nerviosismo es engañarse a sí mismo y con esto se empeoran las cosas. Tomarlo de una forma agresiva y decirte, “no me pondré nervioso, no puedo estar nervioso” es igualmente malo. Tienes que aceptar tu nerviosismo y trabajar con él. Tienes que canalizar tu energía nerviosa hacia una energía constructiva, y aprender a relajarte. La relajación es una técnica, y es tan importante cultivar esta técnica como cualquier otra que aprendas sobre el instrumento. Si no puedes relajar tus músculos conscientemente durante el estudio, tampoco podrás hacerlo en el escenario.
Los ejercicios de relajación progresiva pueden darte un control consciente sobre tu cuerpo. Para realizarlos ponte un reloj de alarma para que suene en 30 minutos. Échate en el suelo o en una cama (no demasiado cómodo, o te quedarás dormido). Comienza con un extremo del cuerpo, los dedos de los pies o la cabeza y relaja conscientemente pequeñas partes de tu cuerpo cada vez (cada dedo del pie, el talón, el empeine, la planta, etc.). Pasarás por tres estados de relajación: primero, llegarás al estado en que normalmente se considera estar “relajado”. Después la parte que estás relajando se sentirá pesada, como si se hundiera en el suelo. Finalmente sentirás como si desapareciera totalmente, y ya no serás capaz de sentirla. Lentamente ve pasando hasta el otro extremo de tu cuerpo, hasta que todo tu cuerpo se sienta como si hubiera desaparecido. Practicar esto una media hora cada día y especialmente antes de las actuaciones, incrementará tu sensibilidad a la tensión y te hará capaz de liberarla inmediatamente cuando ocurra. Otro modo de relajación se lleva a cabo centrándose en la respiración. Aprende a respirar desde el diafragma más que desde el pecho (haciendo que tu vientre se contraiga y se expanda) hazlo despacio y en respiraciones profundas. Es de vital importancia que ralentices conscientemente tu respiración cuando sientas que empieza a acelerarse. Porque una vez pasado cierto nivel ya no es posible el control y comienza la hiperventilación. Haz como parte de tu práctica diaria la regulación de la respiración y la relajación de tu cuerpo antes de empezar el estudio. Un intérprete relajado parece hacerse uno con su instrumento. Encuentra un nuevo músculo para relajar en cada sesión.
Toca la pieza muchas veces. A la séptima vez deberías empezar a disfrutarla. Antes de la actuación verdadera, practica varias actuaciones para ti mismo. En estas actuaciones de práctica lo importante no es tanto hacer música como mejorar las habilidades de actuación. Ponte un objetivo para cada práctica de actuación. Si tienes problemas en la respiración mientras actúas, póntelo como objetivo. Aunque falles notas, si respiras en calma, de forma relajada puedes considerar un éxito en la práctica. Practica por niveles. Primero actúa en tu habitación de estudio para una audiencia imaginaria (pero vivamente imaginada). Después actúa para una grabadora (esta es una práctica excelente, ya que la grabadora te da un punto de vista completamente objetivo de cómo suenas). Toca para uno o más amigos íntimos, y después para extraños. Busca y descubre qué situación te pone más nervioso, de manera que puedas aprender a manejarla.
Acude a actuaciones en vivo de otros tanto como te sea posible para acostumbrarte al ambiente del concierto. Imagina que te acercas por el pasillo al escenario y te sientas enfrente de toda esta gente, y comienzas a tocar una de tus piezas. Maneja cualquier sentimiento de nerviosismo que tengas como lo harías si estuvieras realmente en el escenario. Hazlo en tu visualización lo más vívidamente posible. Usa las actuaciones en vivo como una oportunidad para darte cuenta de que incluso los mejores intérpretes se ponen nerviosos y cometen errores. Las grabaciones están editadas y manipuladas, y por tanto representan un ideal de interpretación. Nos dan una expectativa poco realista de lo que debería ser cuando uno toca. Escuchar los conciertos con todas sus imperfecciones debería librarte de tales preocupaciones erróneas.
El día de la actuación
Haz todo con calma y lentamente. Prepara la ropa, las partituras, el banquito y todo lo que necesites para que no tengas que correr cuando llegue el momento de salir al escenario. Evita practicar excesivamente. Empollar a última hora, al igual que ocurre con los exámenes en la escuela sólo hace que fatigues los músculos y te quede una sensación de inseguridad sobre si estás o no preparado. Acepta que te has preparado bien y todo irá bien. Visualiza las piezas, con calma y de forma efectiva trabaja sobre puntos determinados. Podrías tocar una o dos piezas completas. No se necesita más. Come ligero y suficiente. Evita los estimulantes. Llega temprano y familiarízate con la sala. Si es posible siéntate en la posición en la que tocarás y toca una pieza o dos. Permanece en calma mientras visualizas los asientos llenos de gente.
Durante la actuación
La concentración es la habilidad más importante en una actuación, y debe cultivarse mediante la práctica. Mientras estés tocando, concéntrate en los medios necesarios para conseguir el fin que te propones, y este fin llegará por sí mismo. En vez de preocuparte por sacar un buen sonido, mantén tu mente centrada en lo que tienen que hacer los dedos para producir un buen sonido. En vez de preocuparte por si tendrás un fallo de memoria, enfoca tu mente en recordar. Cultiva la habilidad de mantener tu mente centrada a pesar de las distracciones. Para esto puedes practicar tus piezas frente a una televisión con el volumen alto y con dos radios sonando al mismo tiempo en dos emisoras distintas. Si a pesar de todo puedes mantener tu mente centrada en tocar las piezas, no tendrás que preocuparte de mucho cuando estés en el escenario.
Cometer errores
Acepta que la perfección no es posible. No bajes tus expectativas, pero acepta que eres humano y que los errores llegarán; dada la cantidad de notas que se tocan en una actuación, es poco realista esperar que nunca fallarás ni una. Permítete un cierto número de errores por actuación. Si aceptas que pueden llegar, no te sorprenderás cuando lleguen ni te entrará miedo por ello. Hay dos clases de errores:
1. Deficiencias: Se trata de acciones que eres incapaz de realizar en el instrumento, y son signo de una preparación inadecuada. Estos errores son causa de preocupación y deben estar en primer lugar en la lista de cosas para trabajar después de la actuación. Mientras que ésta continúe, ignóralas no obstante, y sigue adelante. ¡No hay tiempo para practicar ahora!
2. Errores sencillos: Éstos ocurrirán al margen de lo bien que te hayas podido preparar. Déjalos pasar y continúa. Si tu perspectiva es suficientemente buena y estás centrado en la música, te reirás de ellos.
Evita el error común de ofrecer a la audiencia un comentario de los errores que vas cometiendo, ya sea con gestos o movimientos: “uup, lo siento… otra vez…” y comentarios semejantes no son ejemplos de buena comunicación con la audiencia. Cuando cometas un error, siléncialo. Casi siempre serás el único en notarlo.
Si tienes un bloqueo de memoria tan fuerte que no puedes continuar con la nota siguiente, salta a la siguiente frase o sección que recuerdes claramente. Si no puedes hacer eso, vuelve al principio de la sección en la que estés o al principio de la pieza. Cuando todo esto falle, pasa a la pieza siguiente. Si no queda ninguna más por tocar, sonríe entonces, saluda y sal.
Mira a la audiencia como amigos, no como enemigos. Lo único que quieren es escuchar tu música, y quieren que lo hagas bien. Consecuentemente, ellos apoyan tus esfuerzos, y no tratan de minarlos. La gente que venga a no escuchar otra cosa que tus errores, es digna de lástima, ya que se está perdiendo completamente la música.
Si vas a hablar con la audiencia, sé tú mismo. Tratar de parecer pomposo y formal, o siendo excesivamente próximo en plan “colega” lo único que conseguirás será alienar la audiencia. Prepárate bien lo que vayas a decir para que sepas de lo que estás hablando. Uno no inspiraría confianza en la audiencia si empieza a decir, “la siguiente pieza que voy a tocar, mmm, está compuesta por, mmm, Franco Marinaro Torroba. Se trata de su, mmm, sonatina, que es una especie de pieza grande, con movimientos y notas. La escribió me parece que en los años 20 o en los 70 para Segovia o algún otro guitarrista”.
Cuando actúes, permítete sentirte grande, deja que tus hombros se ensanchen. Deja que tus brazos y dedos se expandan. Esta relajación libera la circulación y permite a la sangre fluir por los dedos, permitiéndote tocar incluso, en un escenario frío.
La mayoría de la gente piensa que todo suena muy bien en la habitación de estudio, y después cuando suben al escenario, todo suena fatal. A esto hay que darle la vuelta por completo. En la habitación de estudio uno debe ser hipercrítico en todo lo que esté oyendo, porque entonces se tiene la oportunidad de cambiarlo. Una vez que estás en el escenario, no hay tiempo para nada de esto, de modo que hay que aceptarlo tal como es y enfocarse en lo positivo, en lo que suena bien. Los problemas podrán resolverse de vuelta a casa.
A veces puede parecer en el escenario que el tiempo se detiene. Todo se ralentiza y dura más. A muchos les atemoriza esto, y piensan entonces, “Dios mío, ¿va a terminar esto alguna vez?” Este fenómeno puede utilizarse como una ventaja si eres capaz de mantenerte concentrado en lo que tienes que hacer para realizar una buena interpretación. Recuerda tomarte tu tiempo. Nadie te mete prisa. Toma todo el tiempo que necesites para prepararte física, mental y emocionalmente y nunca comiences una pieza hasta que estés concentrado y preparado.
Es bueno tener un ritual y repetirlo siempre que se sube al escenario, y realizarlo siempre en todas las prácticas de actuación. Si consigues convertirlo en un hábito inconsciente puede ayudarte de forma muy efectiva para instaurar un estado inicial de concentración. Usa este ritual para detener cualquier problema predecible que pueda perturbar tu confianza mientras tocas. Una muestra podría ser la siguiente:
1. Comprueba tu asiento y asegúrate de que está equilibrado y no tienes la sensación de que tu instrumento pueda deslizarse.
2. Tómatelo con calma. Respira profundamente para calmarte.
3. Comprueba la afinación (con volumen mínimo).
4. Coloca ambas manos en la situación adecuada para comenzar la pieza (nada resulta más perturbador que comenzar la pieza y darse cuenta que sólo una de las manos está en la posición correcta).
5. Cierra los ojos y marca el tempo con el que vas a comenzar. Ten en cuenta que si estás nervioso tenderás a tocar más rápido o a acelerarte conforme vayas avanzando en la pieza, de modo que puede que tengas que comenzar a un tempo que te parezca en principio lento. Con frecuencia el nerviosismo distorsiona la percepción del tiempo haciéndote creer que la velocidad a la que tocas la pieza normalmente es demasiado lenta.
6. Solfea y visualiza la primera frase de la pieza.
7. Comienza la pieza con decisión coordinando el primer tiempo fuerte con una expiración de la respiración (¡y no olvides mantener la respiración lenta y profunda mientras tocas!).
Tras la actuación muestra tu agradecimiento a la audiencia por escucharte y nunca te disculpes por lo que has hecho. Si has hecho lo que has podido en el momento, no tienes por qué disculparte. Censurar tu propia interpretación ante alguien que te está aplaudiendo no sólo revela tu falta de autoestima, sino que también insulta al que escucha. Es como decirle que si ha disfrutado con tu interpretación es por su mal gusto.
Cuando estés solo, evalúa tu actuación honestamente y trabaja sobre los problemas que hayas descubierto bajo el estrés de la actuación. Sobre todo no te castigues por lo que hiciste. La verdadera perspectiva de tu actuación no está en lo que esperas hacer en el futuro, sino en cómo lo hiciste en el pasado. Céntrate en lo que has conseguido y en lo que puedes llegar en el futuro.
Consejos para tocar en vivo
22 jun
Todos estamos acostumbrados a ver grandes artistas tocando en vivo en enormes escenarios con equipos colosales con sonido perfecto. Esto es producto de incontables horas de ajustes, pruebas de sonido y técnicos profesionales que se encargan de que todo salga bien. Pero todos esos grandes artistas tuvieron que subirse por primera vez a un escenario y no tenían experiencia alguna, por lo que muchas sus primeras actuaciones no salieron como ellos esperaban.
Para que vos no tengas tantos problemas antes de enfrentarte a tu primera presentación frente a mucha gente, te ofrecemos una lista con algunas cuestiones que no deberías dejar pasar:
1 – Conoce tu música a la perfección. Sería algo desastroso olvidarte una parte de la canción en plena presentación ya que es algo muy dificil de corregir. Lo ideal sería que estes totalmente seguro de que te sabes todas tus notas a la perfección.
2 – Verifica tu guitarra. Comprueba la afinación y entonacion. Las cuerdas deberán estar en buen estado y mantener la afinación. Si compras cuerdas nuevas dedica bastante tiempo a ablandarlas, no las uses directamente ya que tienden a desafinarse rápido cuando son nuevas.
Tambien debes verificar las perillas, que no hagan crujidos, la altura de las pastillas y las cuerdas. Presta especial atención al jack de salida de tu guitarra. Reemplazalo si es necesario y consigue un cable de buena calidad
3 – Verifica tu amplificador. Las perillas deben cumplir su función específica, las valvulas, si las tiene, tienen que estar colocadas correctamente y los altavoces no deben presentar rajaduras.
4 – El orden de los pedales debe ser el correcto, verifica y ajusta cada una de las perillas de cada pedal y, si es necesario, fija cada una ellas con cinta adhesiva para que no se muevan accidentalmente. Verifica las conexiones y que los adaptadores de alimentación funcionen bien y si funcionan a batería de 9v, compra una nueva.
5 - Examina el escenario. Muchos guitarristas profesionales usan equipos inalambricos para moverse libremente, pero si no es tu caso fíjate hasta donde puedes moverte sin que tu cable de desenchufe. Ten en cuenta que al moverte te puedes enredar con algún compañero de banda.
6 – Consigue una guitarra de repuesto. Ya sea que tengas una segunda o consigas una prestada, es importante tener una guitarra adicional en caso de ser necesario, puede pasar que se te rompa una cuerda o que se te pierda la afinacion entre canción y canción.
7 – Por último, pero no menos importante, debes verificar los enganches de tu guitarra para la correa. Si bien es poco probable que se salga, puede pasar. Otras cosas a tener en cuenta son: un juego de cuerdas extra, puas de repuesto en lugares cercanos, por si se te llega a caer la que usas por nervios o sudor en las manos, y un afinador
5 consejos de Joe Satriani para tus ensayos
21 may
Joe Satriani, en una entrevista con la gente de MusicRadar, ofreció estos cinco consejos aplicables a tu banda para mejorar tus ensayos. Son trucos utilizados por él mismo con Chickenfoot.
1 – Ponte un poco serio
Este consejo tiene la finalidad de poner orden en el grupo y incitar a los demás miembros de la banda a comenzar a tocar, no para provocar broncas.
Joe Satriani hace referencia a su experiencia en Chickenfoot con Sammy Hagar y Smith, constantemente intercambiando bromas e ideas. Satch hacía de Professor Satchafunkilus y ponía orden para que el ensayo pudiera comenzar.
2 – Comienza el ensayo con la canción que quieras tocar
Es preferible comenzar los ensayos con la canción que más os apetezca tocar o la que necesitéis perfeccionar o mejorar a tener un orden establecido y respetar siempre el mismo orden.
Es una buena forma de incitar a los demás miembros del grupo a comenzar el ensayo. Sólo enchufa el amplificador y comienza a tocar, y ya verás como los demás te siguen.
3 – Da tiempo a los demás para que se preparen
Mejor dicho, creo que Satriani con este consejo lo que intenta decir es que el guitarrista se haga un poco de rogar, teniéndo claro que seas rápido colocando todo.
Según Satchy, viene bien dejar que los demás músicos hagan lo que tengan que hacer y que tú en el momento que llegues, simplemente saques la guitarra de la funda y digas… ¿Estamos listos?
4 – Respeta a los demás miembros de la banda
Todos los que tenéis o habéis tenido un grupo habréis descubierto que no todo son risas y ensayos divertidos. Hay momentos en los que se necesita espacio y tiempo para trabajar en solitario. Por ejemplo, para perfeccionar un lick, poner a punto un instrumento o simplemente tener unos minutos de descanso.
Mientras esto sucede, no sigas tocando tu guitarra a todo volumen o haciendo cualquier cosa que pueda molestar al otro músico, dale su tiempo y luego volved a la carga. Eso se llama respeto.
5 – El cantante debería ser el último en llegar al ensayo
Los cantantes se suelen aburrir fácilmente, sobre todo si no tocan ningún instrumento. Lo mejor es tener todos los instrumentos preparados y a punto para empezar el ensayo antes de que el cantante llegue, y así no le haremos esperar.
De igual forma, cuando creáis que el ensayo ha terminado y simplemente estéis improvisando o pasando el rato dejad que el cantante se marche si no es necesaria su presencia.
Algunos de estos consejos pueden parecer obvios, y otros un poco extraños, pero quizás podáis sacar provecho de alguno de ellos con tu banda para mejorar tus ensayos.
Via | La fuente del Sonido
Consejos para mejorar tus sesiones de práctica
26 mar
Algo que mucho guitarristas les pasa, sobre todo a los principiantes, es no tener un buen tiempo de práctica. La práctica es algo fundamental la hora de aprender a tocar la guitarra, ya que es la ÚNICA forma de incorporar y desarrollar el conocimiento y permite al cerebro y al cuerpo adecuarse a la postura y precisión adecuadas.
Ahora aprenderás algunas cosas básicas que te serivrán de ayuda para aprovechar tu tan preciado tiempo de práctica.
Hazte un tiempo
Muchos de nosotros por razones de estudio o trabajo, no podemos disponer de mucho tiempo libre para decicarle a la práctica. Lo que puedes hacer es asiganar un horario fijo para practicar. Lo ideal serían 2 horas, pero 1 hora a buen ritmo puede ser suficiente.
Busca un lugar apropiado
El living, la cocina y el comedor no son buenos lugares: por ellos transita mucha gente, está la TV, la Computadora, la radio y muchas otras distracciones que no te ayudarán en lo más mínimo. Lo ideal sería encontrar un cuarto libre de ruidos y potenciales distracciones, bien iluminado y ventilado donde puedas tener tu guitarra, un amplificador, un afinador, una mesa y en lo posible un atril donde colocar tus partituras/tablaturas.
Sé organizado
Una vez que hayas conseguido un lugar propicio para prácticar, lo mejor es tenerlo siempre ordenado y limpio. No sirve de nada tener partituras tiradas por doquier, basura, restos de comida y cosas tiradas. Un ambiente limpio ayudará a concentrarte.
Aprende progresivamente
Un error elemental la hora de aprender, es querer tocar lo más rápido posible. Eso es imposible de lograr en una semana, además para poder tocar rápido se deben saber muchas cosas. Incorporar contenidos lentamente ayudará a tu cerebro a cordinar ambas manos para poder tocar limpio y si errores. Tocar rápido y mal, lo único que hace es lograr una mala memoría muscular, lo que te impedirá avanzar.
Lo conveniente es aprender todos los días algo nuevo. Algo que recomienda John 5, es enfocarse en aprender una cancón en particular y tocarla hasta que salga bien. Para no hacer aburrido este proceso, puedes ir aprendiendo algunas cosas en el camino, pero no muchas, si no terminaras aprendiendo un poco de mucho y mucho de nada. Puedes utilizar nuestro curso de guitarra.
Por ultimo algunas cosas….
Se realista, si intentas tocar tán rápido como Michael Angelo Batio y tu sabes que no puedes, tu solo perjudicarás tu aprendizaje.
Lo mejor es tocar con el amplificador sin distonsión en el canal limpio para podes escucharte mejor. Este es el secreto que le permitó a Paul Gilbert ser uno de los mejores.
Aprende a tocar diferentes estilos. Encerrarte en un determinado tipo de música no te ayudará mucho. Al probar diferentes cosas aprenderas nuevos acordes y escalas que en algún futuro pueden servirte.
Consejos para comprar via internet
18 ene
Hoy en día en internet se puede conseguir cualquier cosa de cualquier parte del mundo. Aparecen ofertas increíbles a precios sorprendentemente bajos, pero no todo lo que brilla es oro.
Existen comerciantes buenos y malos, y es de estos ultimos de los que debemos tener cuidado. Un comerciante malo no necesariamente nos roba el dinero, lo más comun es que vendan replicas, productos de mala calidad rotos y fallados.
A continuacion hare una lista de algunas cosas que debes tener en cuenta.
1 – Si estas interesado en adquirir instrumentos de segunda mano, lo mejor es comprar en eBay o su equivalente en america latina, MercadoLibre. Estos sitios muestran mucha información y tiene algunas garantías en caso de problemas. Muchos de los mejores vendedores de estos sitios disponen de cuentas bancarias y tarjetas de créditos que verifican su identidad.
2 – Revisa la reputación del vendedor, es muy poco probable que tenga 100% calificaciones positivas. Busca las calificaciones negativas, revisa cual fue el problema y la postura que tomó el vendedor ante dicho problema.
3 - Busca anuncios en los que puedas ver el producto. No solo te garantiza que el vendedor tenga el producto, sino que puedes ver el estado que tiene y si presenta desperfectos o roturas. Algunos vendedores acceden cuando les pides fotos adicionales de diferente ángulos.
4 – Preguntale todo lo necesario. Investiga numeros de serie, lugar de procedencia, facturas de compra y cosas por el estilo. Además revisa los datos de la publicación, ya que si el producto presenta algun problema, algunos vendedores ponen frases algo engañosas al respecto.
5 – En caso de ser posible, realiza una pueba antes de comprar. Esto es sin duda lo más dificil, pero si no estás cerca del producto puedes contactar algún familiar o amigo que lo haga por ti.
5 – Trata de que la trasferencia del dinero se haga personalemente, a traves de un banco o alguna institución seria, ya que de esta forma puedes obtener datos adicionales del vendedor. No es recomendable hacer giros o envios anticipados.
6 – Evita hacer compras internacionales. Dependiendo el tamaño y peso del producto comprado, las aduanas pueden cobrar impuestos adicionales. En algunas cuidades existen importadores, por ejemplo una Tienda musical, que tienen convenios con las aduanas para reducir las tasas de impuestos, asi que es una buena opción hacerlo directamente con ellos.
7 – Existes numerosos fabricantes de réplicas de Fender, Gibson, Epiphone, Ibanez y muchas otras marcas conocidas, asi que de nuevo, verifica numeros de serie y años de produccion. Evita los importadores de de Corea y China.
Siguiendo estos simples consejos te puedad garantizar una buena compra de un producto original y de calidad.
Si tiene algún otro consejo o quieres contar alguna mala experiencia dejanos tu comentario





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